Cuando compras un sobre de atún, muchas veces te fijas en el precio, en la marca o en si viene en aceite o al natural. Pero la etiqueta esconde mucha más información de la que parece, y aprender a interpretarla te ayudará a elegir un producto de mejor calidad, más saludable y con mejor sabor. Y lo mejor es que no necesitas ser un experto en nutrición para hacerlo, solo saber en qué fijarte.
En este artículo, te explicamos de forma sencilla cómo leer las etiquetas del atún en sobre y qué detalles marcan la diferencia, ¿estás listo?
El tipo de aceite o líquido de conservación
Uno de los primeros aspectos en los que conviene fijarse es en el medio en el que se conserva el atún. No todos los sobres son iguales y este detalle influye tanto en el sabor como en su valor nutricional.
El atún al natural solo contiene agua y sal, por lo que es una opción ligera y muy versátil. Es ideal para quienes buscan una alimentación equilibrada o quieren controlar su consumo de grasas sin renunciar a un buen aporte de proteínas.
El atún en aceite de oliva ofrece una textura más jugosa y un sabor más intenso. Además, aporta grasas saludables propias de la dieta mediterránea, lo que lo convierte en una opción muy completa para comidas rápidas y nutritivas.
Algunos sobres se conservan en aceites vegetales refinados, como el aceite de girasol, Son más neutros de sabor, pero su valor nutricional es inferior al del aceite de oliva.
El porcentaje real de atún
Otro detalle importante que conviene mirar en la etiqueta es cuánta cantidad de atún hay realmente dentro del sobre. No todos contienen la misma proporción de pescado y eso se nota, tanto en el sabor como en la calidad.
Cuando un sobre tiene un porcentaje alto de atún, la textura es más firme, el sabor es más intenso y resulta mucho más saciante.
En cambio, cuando la proporción es baja, gran parte del contenido es líquido, y al final tienes la sensación de estar pagando más por el caldo que por el pescado…¡y eso no mola nada!
El origen del atún y su trazabilidad
La etiqueta no solo sirve para saber qué lleva el sobre, también te da pistas sobre de dónde viene el atún que estás a punto de comer. En ella puedes encontrar datos como la zona en la que se ha pescado, el país donde se ha envasado y, en algunos casos, el tipo de pesca.
Fijarte en esta información es una buena forma de elegir con criterio. Saber de dónde procede te da confianza y te ayuda a apostar por productos de origen controlado, capturados de forma responsable y respetuosa con el mar.
Al final, no es lo mismo comprar un sobre que explica claramente su procedencia que otro que apenas da detalles. Elegir marcas transparentes es una manera sencilla de cuidar tu alimentación y, al mismo tiempo, poner tu granito de arena en la protección de los océanos.
Los ingredientes: menos es más
La lista de ingredientes es otro gran indicador de calidad.
Un buen sobre de atún no necesita más que pescado, aceite o agua y sal. Cuanto más corta y clara sea esta lista, mejor será el producto.
Si aparecen conservantes artificiales, aromas añadidos o potenciadores de sabor, probablemente estés ante un producto más industrializado y de menor calidad.
Elegir un atún con ingredientes sencillos es apostar por un alimento más natural y más saludable.
Dedicar unos segundos a leer la etiqueta puede parecer un gesto pequeño, pero marca una gran diferencia en tu alimentación.
Elegir un buen atún en sobre significa apostar por un producto más nutritivo, más sabroso y más respetuoso con el entorno. La próxima vez que vayas a comprar, fíjate en el tipo de aceite, en el porcentaje de pescado, en el origen y en la lista de ingredientes.
Tu paladar y tu cuerpo lo notarán.
Preguntas frecuentes sobre cómo interpretar las etiquetas del atún
¿Es obligatorio que la etiqueta indique el origen del atún?
Sí. La normativa exige que aparezca la zona de pesca y el país de envasado para que el consumidor pueda saber de dónde procede el producto.
¿Qué significa cuando pone “producto esterilizado”?
Quiere decir que el atún ha pasado por un proceso térmico que garantiza su seguridad alimentaria y permite conservarlo sin necesidad de frío.
¿La etiqueta indica si el atún es fresco o congelado?
En muchos casos sí. Puede aparecer si el pescado ha sido previamente congelado antes del envasado, algo habitual para garantizar su conservación.
¿Qué diferencia hay entre “atún claro” y “bonito” según la etiqueta?
Son especies diferentes. El atún claro suele ser más suave y jugoso, mientras que el bonito tiene una textura más firme y un sabor más intenso.